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Que un gato se rasque una oreja de vez en cuando entra dentro de lo
normal. Si lo hace con frecuencia, sacude mucho la cabeza, se hace
heridas o aparece suciedad oscura, mal olor, enrojecimiento o dolor,
no debemos limitarnos a limpiarle el oído: puede haber
ácaros, inflamación, infección, alergia, una herida o un cuerpo
extraño.
La mayoría de los gatos con orejas sanas no necesitan una limpieza
periódica. Limpiar por costumbre o con demasiada frecuencia puede
irritar el conducto auditivo y favorecer problemas. La primera tarea no
es coger un bastoncillo, sino mirar y reconocer cuándo la oreja parece
normal y cuándo necesita revisión veterinaria.
Lo más importante: si tus gatos se tocan mucho las
orejas, observa si ocurre en ambos, si sacuden la cabeza y si existe
secreción, olor, rojez o heridas. Si el comportamiento es frecuente o
nuevo, conviene que los revise un veterinario antes de aplicar ningún
producto.
Cómo es una oreja sana
La cara interna del pabellón debería verse limpia o con una pequeña
cantidad de cerumen claro, sin olor desagradable, inflamación ni
secreciones abundantes. El gato debería permitir que le rocemos la zona
sin reaccionar con dolor.
No hace falta que una oreja esté completamente libre de cera. El
cerumen forma parte de sus mecanismos naturales de protección y una
pequeña cantidad no justifica una limpieza profunda.
Señales de que puede
haber un problema
Pide cita veterinaria si observas una o varias de estas señales:
- Se rasca insistentemente las orejas o la cara.
- Sacude o inclina la cabeza repetidamente.
- Hay secreción negra, marrón, amarillenta o con aspecto de pus.
- La oreja desprende mal olor.
- Se ve roja, caliente, hinchada o dolorida.
- Tiene costras, heridas, zonas sin pelo o sangrado por rascarse.
- Mantiene una oreja caída o evita que se la toquen.
- Pierde el equilibrio, camina en círculos, mueve los ojos de forma
extraña o parece desorientado.
La pérdida de equilibrio, una inclinación marcada de la cabeza,
vómitos asociados o movimientos anormales de los ojos pueden
relacionarse con afectación del oído medio o interno y requieren
atención veterinaria rápida.
También es importante acudir si el pabellón se hincha como una bolsa.
El rascado y las sacudidas fuertes pueden romper pequeños vasos y
producir un otohematoma, que necesita valoración profesional.
¿Suciedad negra
significa siempre ácaros?
No. Los ácaros pueden producir picor intenso y una secreción oscura
parecida a posos de café, especialmente en gatitos y animales que han
convivido con otros gatos. Además, son contagiosos por contacto
próximo.
Sin embargo, una infección o una inflamación también pueden causar
secreción oscura, rascado y sacudidas de cabeza. A simple vista no
siempre se distinguen. El veterinario puede examinar el canal con un
otoscopio y estudiar una muestra al microscopio para identificar ácaros,
bacterias o levaduras.
No uses un antiparasitario sobrante ni trates a todos los animales
sin indicación. Si se confirman ácaros, el veterinario explicará qué
gatos u otros animales convivientes deben tratarse y durante cuánto
tiempo.
Cuándo se pueden limpiar en
casa
Solo debería hacerse cuando la oreja no está dolorida ni inflamada y
el veterinario haya recomendado la limpieza o exista una acumulación
leve que ya sepamos manejar. Utiliza exclusivamente un limpiador ótico
indicado para gatos.
Si hay dolor, heridas, mucha secreción, olor fuerte o no sabemos si
el tímpano está íntegro, es mejor no introducir líquidos. Algunos
productos pueden irritar y resultar peligrosos si alcanzan el oído medio
a través de un tímpano dañado.
Cómo limpiar las orejas
paso a paso
- Prepara todo antes de coger al gato. Necesitarás el
limpiador recomendado, gasas o discos de algodón, una toalla y
premios. - Elige un momento tranquilo. Hazlo en una habitación
cerrada y sin prisas. Si el gato se pone nervioso, es preferible dividir
el proceso o pedir ayuda profesional. - Examina el pabellón. Levanta suavemente la oreja y
comprueba que no haya dolor, heridas, inflamación intensa ni secreción
preocupante. - Aplica el producto como indique el envase o el
veterinario. No introduzcas la punta del frasco dentro del
canal ni permitas que lo toque. - Masajea suavemente la base de la oreja, solo si el
gato lo tolera y así te lo han indicado. Nunca lo sujetes a la fuerza si
muestra dolor. - Deja que sacuda la cabeza. Este movimiento ayuda a
desplazar hacia fuera el líquido y los restos. - Retira únicamente lo visible en el pabellón y la
entrada del oído con una gasa o algodón. No intentes llegar al
fondo. - Premia y termina. Si hay que hacer la otra oreja y
está incómodo, puede ser mejor esperar.
Lo que nunca deberías
utilizar
- Bastoncillos introducidos en el conducto auditivo.
- Alcohol, agua oxigenada, aceites esenciales o remedios caseros.
- Agua, vinagre o mezclas preparadas sin indicación veterinaria.
- Gotas antiguas recetadas para otro episodio o para otro animal.
- Medicamentos para perros, personas u otra especie.
Un bastoncillo puede empujar la suciedad hacia dentro, lesionar el
canal o dañar el tímpano. Las sustancias irritantes pueden empeorar una
oreja ya inflamada.
¿Cada cuánto hay que
limpiarlas?
No existe una frecuencia universal. Muchos gatos nunca necesitan que
se las limpiemos. Otros, por antecedentes concretos, pueden necesitar un
calendario indicado por su veterinario.
La limpieza excesiva no es prevención: puede alterar el entorno del
oído e irritar la piel. Una revisión visual breve durante el cepillado
es suficiente para detectar cambios sin manipular continuamente el
canal.
Si viven varios gatos juntos
Si más de uno se rasca, la posibilidad de un problema contagioso,
como los ácaros, merece especial atención. Observa a cada gato por
separado y anota quién presenta secreción, sacudidas o heridas. Lava
mantas y superficies siguiendo las recomendaciones del veterinario, pero
no apliques tratamientos “por si acaso”.
Grabar un vídeo corto de las sacudidas o del rascado puede ayudar en
la consulta. No limpies completamente las orejas justo antes de acudir,
salvo que te lo pidan, porque la secreción puede ser útil para el
diagnóstico.
Preguntas frecuentes
Mi
gato se rasca, pero la oreja parece limpia. ¿Puede tener algo?
Sí. El picor puede proceder del interior del canal, de la piel, de
una alergia, de parásitos o de una lesión que no se ve a simple vista.
Si el rascado se repite, necesita valoración.
¿Los ácaros se ven a simple
vista?
Son diminutos y no es fiable buscarlos en casa. La suciedad oscura
hace sospechar, pero el diagnóstico se confirma explorando el oído y,
con frecuencia, examinando una muestra.
¿Puedo limpiarle solo la
parte de fuera?
Puedes retirar con una gasa ligeramente humedecida con un producto
apropiado la suciedad superficial del pabellón, sin entrar en el canal.
Si hay inflamación, dolor o secreción abundante, no manipules y
consulta.
¿Hay que depilar el
interior de las orejas?
No como rutina. Arrancar pelo puede irritar la piel. Solo debe
hacerse si un veterinario lo considera necesario en un caso
concreto.
Productos adecuados para la limpieza externa
Utiliza únicamente productos formulados para gatos y sigue sus instrucciones. No introduzcas bastoncillos ni líquido a presión dentro del oído.
- Ver limpiadores auriculares formulados para gatos — comprueba que la etiqueta indique claramente su uso en gatos.
- Ver gasas estériles — para retirar suavemente la suciedad visible de la parte externa.
Importante: el cerumen muy oscuro, el mal olor, el dolor, el enrojecimiento o sacudir mucho la cabeza pueden indicar ácaros, infección u otro problema. Limpiar no sustituye el diagnóstico veterinario y algunos productos pueden empeorar una lesión del tímpano.
Enlaces de afiliado. No uses alcohol, agua oxigenada, aceites esenciales ni remedios caseros dentro del oído.
Conclusión
Las orejas sanas normalmente necesitan observación, no una limpieza
constante. Cuando un gato se rasca mucho, sacude la cabeza o tiene
secreción, la limpieza puede ocultar síntomas sin solucionar la causa.
Primero hay que saber por qué le pica; después, si procede, limpiar con
el producto y la técnica recomendados por un veterinario.
Fuentes
- International
Cat Care: Ear problems in cats - MSD
Veterinary Manual: Otitis externa in cats - Cornell
Feline Health Center: Ear mites - VCA
Animal Hospitals: Instructions for ear cleaning in cats
Contenido informativo. No sustituye la valoración de un veterinario cuando sea necesaria.